Índice
Qué trámites necesitas para vender tu coche
Documentación que debes tener preparada
El contrato de compraventa
Notificación de la venta a la DGT
Impuestos asociados a la venta de un coche
Cambio de titularidad: quién lo gestiona y cuánto cuesta
Qué hacer después de vender tu coche
Preguntas frecuentes
Uno de los motivos por los que muchas personas retrasan la venta de su coche es la percepción de que los trámites son complicados. Formularios, impuestos, notificaciones a la DGT, contratos. Visto desde fuera, parece un laberinto burocrático.
La realidad es que el proceso es bastante más sencillo de lo que aparenta, siempre que sepas qué pasos dar y en qué orden. La mayoría de problemas no vienen de la complejidad del trámite en sí, sino de errores evitables: documentación incompleta, impuestos sin liquidar o notificaciones que se olvidan.
En este artículo repasamos todos los trámites necesarios para vender un coche en España, tanto si vendes a un particular como a un profesional. Paso a paso, sin saltar nada.
Qué trámites necesitas para vender tu coche
El proceso de venta de un vehículo entre particulares o de particular a profesional implica cinco pasos principales, y es importante seguirlos en orden para evitar problemas posteriores.
Reunir la documentación obligatoria. Antes de publicar el coche o aceptar cualquier oferta, necesitas tener listos todos los papeles. Un documento que falta puede paralizar la operación durante días.
Firmar un contrato de compraventa. Es el documento que formaliza la transacción y protege a ambas partes. Aunque no es legalmente obligatorio en todos los casos, es extremadamente recomendable.
Notificar la venta a la DGT. Este paso es responsabilidad del vendedor y tiene un plazo de 10 días naturales desde la operación. Hacerlo evita que te lleguen multas, impuestos o responsabilidades por algo que haga el nuevo propietario con el vehículo.
Liquidar los impuestos correspondientes. Dependiendo de si la venta es entre particulares o a un profesional, los impuestos que aplican son distintos.
Gestionar el cambio de titularidad. Es el trámite que transfiere oficialmente la propiedad del vehículo al comprador. Normalmente lo gestiona el comprador, pero el vendedor debe asegurarse de que se complete.
Si vendes a un concesionario o a través de una plataforma profesional, la buena noticia es que la mayoría de estos trámites los gestiona el comprador. El vendedor se limita a firmar la documentación y cobrar.
Documentación que debes tener preparada
Tener la documentación lista antes de iniciar el proceso de venta es lo que marca la diferencia entre cerrar en días o arrastrarte durante semanas. Estos son los documentos que necesitas.
DNI del titular del vehículo. Debe coincidir exactamente con los datos que figuran en el permiso de circulación. Si ha habido cambio de domicilio o de datos personales que no se ha actualizado, conviene resolverlo antes.
Permiso de circulación. Es el documento que identifica al propietario legal del vehículo. Sin él, la transferencia no puede completarse.
Ficha técnica (tarjeta ITV). Contiene las características técnicas del vehículo y el resultado de la última inspección. Si la ITV está caducada, la venta puede complicarse porque el comprador no podrá circular legalmente con el coche hasta renovarla.
Último recibo del impuesto de circulación (IVTM) pagado. Aunque no siempre te lo van a pedir, tenerlo disponible agiliza la gestión. Si hay recibos pendientes, el comprador puede reclamar antes de cerrar la operación.
Justificante de que no hay cargas ni embargos. Puedes comprobarlo a través del informe de la DGT. Si el coche tiene una reserva de dominio activa (por una financiación, por ejemplo), necesitarás cancelarla antes de poder vender.
Para ventas a particulares, también es habitual que el comprador pida documentación adicional como el libro de mantenimiento, facturas de reparaciones o el historial de revisiones. No es obligatorio, pero facilita la venta y puede justificar un precio más alto.
El contrato de compraventa
El contrato de compraventa es el documento que deja constancia escrita de la operación: quién vende, quién compra, qué vehículo, a qué precio y en qué condiciones.
Aunque la venta de un vehículo entre particulares no requiere obligatoriamente un contrato escrito (la ley reconoce los acuerdos verbales), firmar uno es la mejor protección que tienen ambas partes ante cualquier reclamación posterior.
Un contrato de compraventa de vehículo debería incluir como mínimo los datos del vendedor y del comprador (nombre, DNI, dirección), los datos del vehículo (marca, modelo, matrícula, número de bastidor, kilómetros), el precio acordado, la forma de pago, la fecha de la operación, una declaración del estado del vehículo y la firma de ambas partes.
Punto importante sobre el pago. Si vendes a un particular, evita el pago en efectivo por encima de 1.000 euros (el límite legal para transacciones en efectivo entre particulares en España). Lo más habitual y seguro es la transferencia bancaria. Asegúrate de que el dinero está en tu cuenta antes de entregar el coche y la documentación.
Si vendes a un concesionario o a través de una plataforma profesional, el contrato y las condiciones de pago forman parte del proceso estándar de la empresa. Normalmente el pago se realiza por transferencia bancaria en 24-48 horas.
Notificación de la venta a la DGT
Este es uno de los pasos que más vendedores olvidan o posponen, y es probablemente el más importante para protegerte después de la venta.
Como vendedor, tienes la obligación legal de notificar a la DGT que has vendido el vehículo en un plazo de 10 días naturales desde la fecha de la operación. Si no lo haces, seguirás figurando como titular del vehículo a efectos administrativos, lo que significa que cualquier multa, accidente o responsabilidad que genere el coche te llegará a ti.
La notificación se puede hacer de dos formas.
Online, a través de la sede electrónica de la DGT (sede.dgt.gob.es). Necesitas certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve. Es la opción más rápida y la que recomiendan desde la propia DGT.
Presencialmente, en una jefatura de tráfico. Requiere cita previa. Tendrás que llevar el DNI, el permiso de circulación y una copia del contrato de compraventa.
El coste de la notificación de venta es gratuito. No tiene tasa asociada. Es un trámite rápido que te quita de encima cualquier responsabilidad futura sobre el vehículo.
Impuestos asociados a la venta de un coche
Los impuestos que aplican en la venta de un coche usado dependen de quién compra y quién vende.
Venta entre particulares: Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). Cuando un particular compra un coche a otro particular, debe pagar el ITP. Este impuesto lo gestiona y paga el comprador, no el vendedor. El tipo impositivo varía según la comunidad autónoma (generalmente entre el 4% y el 8%), y se calcula sobre el valor declarado en el contrato o sobre el valor fiscal del vehículo (tablas de Hacienda), el que sea mayor.
Como vendedor, no tienes que pagar el ITP, pero sí asegurarte de que el precio que declaras en el contrato sea coherente. Si declaras un precio muy por debajo del valor fiscal, Hacienda puede girar una liquidación complementaria al comprador.
Venta de particular a profesional. Cuando vendes tu coche a un concesionario o empresa, la operación no tributa por ITP. El profesional lo contabiliza como compra de stock y aplica el régimen fiscal correspondiente (IVA o REBU, según el caso). Como particular que vende, no tienes que preocuparte por impuestos adicionales salvo que obtengas una ganancia patrimonial (es decir, que vendas por más de lo que compraste), algo poco habitual en coches usados.
Impuesto de circulación (IVTM). El IVTM se paga anualmente y corresponde al titular del vehículo a 1 de enero de cada año. Si vendes en marzo, tú ya has devengado el impuesto de ese año y debes pagarlo. El comprador empezará a pagarlo al año siguiente. Es un punto que conviene dejar claro entre las partes para evitar malentendidos.
Cambio de titularidad: quién lo gestiona y cuánto cuesta
El cambio de titularidad (o transferencia) es el trámite que registra al nuevo propietario del vehículo en la DGT. Es responsabilidad del comprador, pero al vendedor le interesa que se complete cuanto antes para dejar de figurar como titular.
El coste de la transferencia en la DGT es de aproximadamente 55 euros (tasa 1.2 de la DGT, sujeta a actualización). A esto hay que sumar los honorarios de la gestoría si se tramita a través de un intermediario, que suelen rondar los 40-80 euros adicionales.
En ventas entre particulares, lo habitual es que el coste de la transferencia lo asuma el comprador. En ventas a concesionarios, el profesional se encarga tanto de la gestión como del coste.
Plazo importante. El comprador tiene 30 días para completar la transferencia desde la fecha de la operación. Si no lo hace, el vendedor puede enfrentarse a problemas si no ha notificado previamente la venta a la DGT (de ahí la importancia del paso anterior).
Si vendes a través de una plataforma que conecta con concesionarios profesionales como Dealcar, el cambio de titularidad lo gestiona íntegramente el concesionario comprador. El vendedor no tiene que ocuparse de nada más allá de firmar la documentación y asegurarse de notificar la venta a la DGT como medida de seguridad adicional.
Qué hacer después de vender tu coche
Una vez cerrada la operación y firmada la documentación, quedan unos pasos finales que conviene no descuidar.
Dar de baja el seguro del vehículo. Contacta con tu aseguradora para comunicar la venta. Según la compañía, podrás anular la póliza y recuperar la parte proporcional de la prima no consumida, o trasladarla a otro vehículo.
Guardar copia de toda la documentación. Conserva una copia del contrato de compraventa, el justificante de la notificación a la DGT y el comprobante de la transferencia bancaria. Son tu respaldo ante cualquier reclamación futura.
Eliminar los datos del vehículo en tus cuentas. Si tenías el coche dado de alta en apps de aparcamiento, peajes (Via-T, Telepeaje), seguros de asistencia en carretera o similares, recuerda darlo de baja para evitar cargos posteriores.
Comprobar que la transferencia se ha completado. Pasados unos días, puedes verificar en la sede electrónica de la DGT que el vehículo ya no figura a tu nombre. Si detectas que la transferencia no se ha hecho, contacta con el comprador para reclamarla.
Vender un coche en España no requiere un abogado ni una gestoría obligatoriamente, aunque ambos pueden facilitar el proceso. Lo que sí requiere es tener la documentación en orden, seguir los pasos en la secuencia correcta y no saltarse la notificación a la DGT. Con eso, el proceso es mucho más sencillo de lo que parece.
Dealcar: vende tu coche rápido y al mejor precio
Más de 1.000 concesionarios profesionales compiten por coches de particulares a través de Dealcar. Cuando vendes tu coche a un concesionario de la red Dealcar, el profesional se encarga de la práctica totalidad de los trámites: cambio de titularidad, gestión fiscal y documentación. Tú solo firmas y cobras.
Si quieres vender tu coche sin complicaciones, recibe ofertas de concesionarios en dealcar.io.
Preguntas frecuentes
¿Puedo vender mi coche sin contrato de compraventa?
Legalmente sí, porque los acuerdos verbales tienen validez en España. Pero es una pésima idea. Sin contrato escrito, no tienes forma de demostrar las condiciones de la venta en caso de reclamación. Siempre firma un contrato, por simple que sea.
¿Qué pasa si no notifico la venta a la DGT?
Seguirás figurando como titular del vehículo a efectos administrativos. Esto significa que recibirás las multas, los impuestos y cualquier responsabilidad derivada del uso del coche por parte del nuevo propietario. Es un riesgo que no merece la pena asumir, teniendo en cuenta que la notificación es gratuita y se hace en minutos.
¿Quién paga los impuestos cuando se vende un coche entre particulares?
El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) lo paga el comprador. El impuesto de circulación (IVTM) corresponde a quien sea titular a 1 de enero. Si la venta se produce a mitad de año, el vendedor ya ha devengado el IVTM de ese ejercicio.
¿Necesito tener la ITV en vigor para vender?
No es legalmente obligatorio, pero una ITV caducada dificulta la venta porque el comprador no podrá circular con el coche legalmente. Si la ITV está próxima a caducar, pasarla antes de vender puede facilitar el cierre de la operación.
¿Puedo vender mi coche si tiene una financiación activa?
Sí, pero necesitas cancelar la reserva de dominio antes de poder transferir el vehículo. Esto implica liquidar la deuda pendiente con la entidad financiera o llegar a un acuerdo para que se cancele la carga en el momento de la venta.
Índice
Qué trámites necesitas para vender tu coche
Documentación que debes tener preparada
El contrato de compraventa
Notificación de la venta a la DGT
Impuestos asociados a la venta de un coche
Cambio de titularidad: quién lo gestiona y cuánto cuesta
Qué hacer después de vender tu coche
Preguntas frecuentes
Uno de los motivos por los que muchas personas retrasan la venta de su coche es la percepción de que los trámites son complicados. Formularios, impuestos, notificaciones a la DGT, contratos. Visto desde fuera, parece un laberinto burocrático.
La realidad es que el proceso es bastante más sencillo de lo que aparenta, siempre que sepas qué pasos dar y en qué orden. La mayoría de problemas no vienen de la complejidad del trámite en sí, sino de errores evitables: documentación incompleta, impuestos sin liquidar o notificaciones que se olvidan.
En este artículo repasamos todos los trámites necesarios para vender un coche en España, tanto si vendes a un particular como a un profesional. Paso a paso, sin saltar nada.
Qué trámites necesitas para vender tu coche
El proceso de venta de un vehículo entre particulares o de particular a profesional implica cinco pasos principales, y es importante seguirlos en orden para evitar problemas posteriores.
Reunir la documentación obligatoria. Antes de publicar el coche o aceptar cualquier oferta, necesitas tener listos todos los papeles. Un documento que falta puede paralizar la operación durante días.
Firmar un contrato de compraventa. Es el documento que formaliza la transacción y protege a ambas partes. Aunque no es legalmente obligatorio en todos los casos, es extremadamente recomendable.
Notificar la venta a la DGT. Este paso es responsabilidad del vendedor y tiene un plazo de 10 días naturales desde la operación. Hacerlo evita que te lleguen multas, impuestos o responsabilidades por algo que haga el nuevo propietario con el vehículo.
Liquidar los impuestos correspondientes. Dependiendo de si la venta es entre particulares o a un profesional, los impuestos que aplican son distintos.
Gestionar el cambio de titularidad. Es el trámite que transfiere oficialmente la propiedad del vehículo al comprador. Normalmente lo gestiona el comprador, pero el vendedor debe asegurarse de que se complete.
Si vendes a un concesionario o a través de una plataforma profesional, la buena noticia es que la mayoría de estos trámites los gestiona el comprador. El vendedor se limita a firmar la documentación y cobrar.
Documentación que debes tener preparada
Tener la documentación lista antes de iniciar el proceso de venta es lo que marca la diferencia entre cerrar en días o arrastrarte durante semanas. Estos son los documentos que necesitas.
DNI del titular del vehículo. Debe coincidir exactamente con los datos que figuran en el permiso de circulación. Si ha habido cambio de domicilio o de datos personales que no se ha actualizado, conviene resolverlo antes.
Permiso de circulación. Es el documento que identifica al propietario legal del vehículo. Sin él, la transferencia no puede completarse.
Ficha técnica (tarjeta ITV). Contiene las características técnicas del vehículo y el resultado de la última inspección. Si la ITV está caducada, la venta puede complicarse porque el comprador no podrá circular legalmente con el coche hasta renovarla.
Último recibo del impuesto de circulación (IVTM) pagado. Aunque no siempre te lo van a pedir, tenerlo disponible agiliza la gestión. Si hay recibos pendientes, el comprador puede reclamar antes de cerrar la operación.
Justificante de que no hay cargas ni embargos. Puedes comprobarlo a través del informe de la DGT. Si el coche tiene una reserva de dominio activa (por una financiación, por ejemplo), necesitarás cancelarla antes de poder vender.
Para ventas a particulares, también es habitual que el comprador pida documentación adicional como el libro de mantenimiento, facturas de reparaciones o el historial de revisiones. No es obligatorio, pero facilita la venta y puede justificar un precio más alto.
El contrato de compraventa
El contrato de compraventa es el documento que deja constancia escrita de la operación: quién vende, quién compra, qué vehículo, a qué precio y en qué condiciones.
Aunque la venta de un vehículo entre particulares no requiere obligatoriamente un contrato escrito (la ley reconoce los acuerdos verbales), firmar uno es la mejor protección que tienen ambas partes ante cualquier reclamación posterior.
Un contrato de compraventa de vehículo debería incluir como mínimo los datos del vendedor y del comprador (nombre, DNI, dirección), los datos del vehículo (marca, modelo, matrícula, número de bastidor, kilómetros), el precio acordado, la forma de pago, la fecha de la operación, una declaración del estado del vehículo y la firma de ambas partes.
Punto importante sobre el pago. Si vendes a un particular, evita el pago en efectivo por encima de 1.000 euros (el límite legal para transacciones en efectivo entre particulares en España). Lo más habitual y seguro es la transferencia bancaria. Asegúrate de que el dinero está en tu cuenta antes de entregar el coche y la documentación.
Si vendes a un concesionario o a través de una plataforma profesional, el contrato y las condiciones de pago forman parte del proceso estándar de la empresa. Normalmente el pago se realiza por transferencia bancaria en 24-48 horas.
Notificación de la venta a la DGT
Este es uno de los pasos que más vendedores olvidan o posponen, y es probablemente el más importante para protegerte después de la venta.
Como vendedor, tienes la obligación legal de notificar a la DGT que has vendido el vehículo en un plazo de 10 días naturales desde la fecha de la operación. Si no lo haces, seguirás figurando como titular del vehículo a efectos administrativos, lo que significa que cualquier multa, accidente o responsabilidad que genere el coche te llegará a ti.
La notificación se puede hacer de dos formas.
Online, a través de la sede electrónica de la DGT (sede.dgt.gob.es). Necesitas certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve. Es la opción más rápida y la que recomiendan desde la propia DGT.
Presencialmente, en una jefatura de tráfico. Requiere cita previa. Tendrás que llevar el DNI, el permiso de circulación y una copia del contrato de compraventa.
El coste de la notificación de venta es gratuito. No tiene tasa asociada. Es un trámite rápido que te quita de encima cualquier responsabilidad futura sobre el vehículo.
Impuestos asociados a la venta de un coche
Los impuestos que aplican en la venta de un coche usado dependen de quién compra y quién vende.
Venta entre particulares: Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). Cuando un particular compra un coche a otro particular, debe pagar el ITP. Este impuesto lo gestiona y paga el comprador, no el vendedor. El tipo impositivo varía según la comunidad autónoma (generalmente entre el 4% y el 8%), y se calcula sobre el valor declarado en el contrato o sobre el valor fiscal del vehículo (tablas de Hacienda), el que sea mayor.
Como vendedor, no tienes que pagar el ITP, pero sí asegurarte de que el precio que declaras en el contrato sea coherente. Si declaras un precio muy por debajo del valor fiscal, Hacienda puede girar una liquidación complementaria al comprador.
Venta de particular a profesional. Cuando vendes tu coche a un concesionario o empresa, la operación no tributa por ITP. El profesional lo contabiliza como compra de stock y aplica el régimen fiscal correspondiente (IVA o REBU, según el caso). Como particular que vende, no tienes que preocuparte por impuestos adicionales salvo que obtengas una ganancia patrimonial (es decir, que vendas por más de lo que compraste), algo poco habitual en coches usados.
Impuesto de circulación (IVTM). El IVTM se paga anualmente y corresponde al titular del vehículo a 1 de enero de cada año. Si vendes en marzo, tú ya has devengado el impuesto de ese año y debes pagarlo. El comprador empezará a pagarlo al año siguiente. Es un punto que conviene dejar claro entre las partes para evitar malentendidos.
Cambio de titularidad: quién lo gestiona y cuánto cuesta
El cambio de titularidad (o transferencia) es el trámite que registra al nuevo propietario del vehículo en la DGT. Es responsabilidad del comprador, pero al vendedor le interesa que se complete cuanto antes para dejar de figurar como titular.
El coste de la transferencia en la DGT es de aproximadamente 55 euros (tasa 1.2 de la DGT, sujeta a actualización). A esto hay que sumar los honorarios de la gestoría si se tramita a través de un intermediario, que suelen rondar los 40-80 euros adicionales.
En ventas entre particulares, lo habitual es que el coste de la transferencia lo asuma el comprador. En ventas a concesionarios, el profesional se encarga tanto de la gestión como del coste.
Plazo importante. El comprador tiene 30 días para completar la transferencia desde la fecha de la operación. Si no lo hace, el vendedor puede enfrentarse a problemas si no ha notificado previamente la venta a la DGT (de ahí la importancia del paso anterior).
Si vendes a través de una plataforma que conecta con concesionarios profesionales como Dealcar, el cambio de titularidad lo gestiona íntegramente el concesionario comprador. El vendedor no tiene que ocuparse de nada más allá de firmar la documentación y asegurarse de notificar la venta a la DGT como medida de seguridad adicional.
Qué hacer después de vender tu coche
Una vez cerrada la operación y firmada la documentación, quedan unos pasos finales que conviene no descuidar.
Dar de baja el seguro del vehículo. Contacta con tu aseguradora para comunicar la venta. Según la compañía, podrás anular la póliza y recuperar la parte proporcional de la prima no consumida, o trasladarla a otro vehículo.
Guardar copia de toda la documentación. Conserva una copia del contrato de compraventa, el justificante de la notificación a la DGT y el comprobante de la transferencia bancaria. Son tu respaldo ante cualquier reclamación futura.
Eliminar los datos del vehículo en tus cuentas. Si tenías el coche dado de alta en apps de aparcamiento, peajes (Via-T, Telepeaje), seguros de asistencia en carretera o similares, recuerda darlo de baja para evitar cargos posteriores.
Comprobar que la transferencia se ha completado. Pasados unos días, puedes verificar en la sede electrónica de la DGT que el vehículo ya no figura a tu nombre. Si detectas que la transferencia no se ha hecho, contacta con el comprador para reclamarla.
Vender un coche en España no requiere un abogado ni una gestoría obligatoriamente, aunque ambos pueden facilitar el proceso. Lo que sí requiere es tener la documentación en orden, seguir los pasos en la secuencia correcta y no saltarse la notificación a la DGT. Con eso, el proceso es mucho más sencillo de lo que parece.
Dealcar: vende tu coche rápido y al mejor precio
Más de 1.000 concesionarios profesionales compiten por coches de particulares a través de Dealcar. Cuando vendes tu coche a un concesionario de la red Dealcar, el profesional se encarga de la práctica totalidad de los trámites: cambio de titularidad, gestión fiscal y documentación. Tú solo firmas y cobras.
Si quieres vender tu coche sin complicaciones, recibe ofertas de concesionarios en dealcar.io.
Preguntas frecuentes
¿Puedo vender mi coche sin contrato de compraventa?
Legalmente sí, porque los acuerdos verbales tienen validez en España. Pero es una pésima idea. Sin contrato escrito, no tienes forma de demostrar las condiciones de la venta en caso de reclamación. Siempre firma un contrato, por simple que sea.
¿Qué pasa si no notifico la venta a la DGT?
Seguirás figurando como titular del vehículo a efectos administrativos. Esto significa que recibirás las multas, los impuestos y cualquier responsabilidad derivada del uso del coche por parte del nuevo propietario. Es un riesgo que no merece la pena asumir, teniendo en cuenta que la notificación es gratuita y se hace en minutos.
¿Quién paga los impuestos cuando se vende un coche entre particulares?
El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) lo paga el comprador. El impuesto de circulación (IVTM) corresponde a quien sea titular a 1 de enero. Si la venta se produce a mitad de año, el vendedor ya ha devengado el IVTM de ese ejercicio.
¿Necesito tener la ITV en vigor para vender?
No es legalmente obligatorio, pero una ITV caducada dificulta la venta porque el comprador no podrá circular con el coche legalmente. Si la ITV está próxima a caducar, pasarla antes de vender puede facilitar el cierre de la operación.
¿Puedo vender mi coche si tiene una financiación activa?
Sí, pero necesitas cancelar la reserva de dominio antes de poder transferir el vehículo. Esto implica liquidar la deuda pendiente con la entidad financiera o llegar a un acuerdo para que se cancele la carga en el momento de la venta.




