Índice
Por qué el precio de compra no es el coste real
Los gastos que sí forman parte del coste real
Los gastos que no forman parte del coste real del vehículo
Cómo calcular el coste real con un ejemplo completo
Qué gastos reducen el margen REBU y cuáles solo son deducibles como gasto del negocio
Cómo registrar los gastos correctamente para que el cálculo sea fiable
Dealcar y el control del coste real por vehículo
Preguntas frecuentes

Por qué el precio de compra no es el coste real
Un concesionario compra un coche por 11.500 euros y lo vende por 15.200 euros. El margen aparente es 3.700 euros. Pero antes de llegar al comprador final, ese coche ha acumulado 380 euros de transporte, 620 euros de taller, 95 euros de gestoría, 48 euros de ITV y 67 euros de intereses de financiación durante los 32 días que estuvo en stock. El coste real del vehículo es 12.710 euros. El margen neto real es 2.490 euros, un 33% menos de lo que parecía.
Esa diferencia no es pequeña. Multiplicada por 15 o 20 operaciones al mes, puede suponer varios miles de euros de beneficio sobrestimado que el propietario cree tener y que en realidad no existen. Tomar decisiones de compra de stock con el margen aparente en lugar del margen real lleva a pagar demasiado por vehículos que luego no generan el beneficio esperado.
Consulta también los costes ocultos de un concesionario que distorsionan el margen.
Los gastos que sí forman parte del coste real
El transporte desde el punto de compra hasta el concesionario es el primer gasto directo. Si el coche se recoge del domicilio del particular con un transportista, ese coste va al expediente del vehículo. Si lo lleva el propio propietario con su furgoneta, el coste de combustible y el tiempo también son atribuibles a esa operación aunque no haya factura de un tercero. Para coches de importación, el transporte desde el país de origen puede ser el gasto directo más significativo: entre 200 y 550 euros dependiendo del origen.
Las reparaciones mecánicas y de carrocería son el segundo gasto directo. Cualquier trabajo de taller necesario para que el coche esté en condiciones de venta entra en el coste real: cambio de frenos, neumáticos, sustitución de piezas defectuosas, reparación de daños de chapa. Cada factura de taller con la referencia del vehículo se suma al coste de entrada.
La gestoría de la transferencia a nombre del concesionario (cuando se compra a un particular) o a nombre del cliente final tiene un coste entre 60 y 150 euros dependiendo del trámite y de la gestoría. Es un gasto pequeño por operación pero constante y que debe estar en el expediente.
La ITV si el vehículo tiene la inspección técnica caducada es un coste que debe registrarse en el expediente. No es un gasto de estructura del negocio: es un coste específico de ese vehículo para que pueda circular.
Los intereses de financiación si el coche está financiado con una línea de stock finance o con DealFlex. Para un vehículo de 12.000 euros con financiación al 7% anual que tarda 45 días en venderse, los intereses son: 12.000 × 0,07 / 365 × 45 = 103,56 euros. No aparecen en ninguna factura directamente asociada al vehículo, pero son un coste real que forma parte del margen de esa operación.
Lee también qué es el floor plan y cómo calcular su coste por vehículo.
La preparación para la publicación si se contrata externamente: fotografía profesional del vehículo, limpieza a fondo antes de las fotos, acondicionamiento de interiores. Si tiene factura con referencia del vehículo, va al expediente.
Los gastos que no forman parte del coste real del vehículo
Hay gastos del negocio que afectan a la rentabilidad del concesionario pero que no son atribuibles a un vehículo concreto y que, por tanto, no forman parte del coste real de cada operación.
El alquiler del local, las cuotas de los portales de publicación, el software de gestión, las nóminas del personal, el seguro del negocio y los gastos de suministros son gastos de estructura que se reparten entre todas las operaciones del período pero que no pueden imputarse a un coche concreto. Son deducibles fiscalmente como gastos de la actividad, pero no entran en el cálculo del margen por vehículo.
La garantía comercial ofrecida al comprador tampoco forma parte del coste real del vehículo desde el punto de vista del REBU. Si se factura por separado como servicio adicional, tributa al tipo general del IVA. Si se incluye en el precio del coche, es parte del precio de venta, no del coste.
La preparación estética ligera (limpieza interior básica, desengrasado) está en una zona intermedia: si se hace con medios propios sin factura externa, no hay coste directo que registrar. Si se contrata externamente y tiene factura, puede incluirse en el expediente, aunque su deducibilidad del margen REBU no está expresamente regulada.
Lee nuestro artículo "Gastos deducibles para concesionarios de coches de segunda mano".
Cómo calcular el coste real con un ejemplo completo
Vehículo: Seat León 2019, 78.000 km, comprado a un particular.
Concepto | Importe |
|---|---|
Precio de compra al particular | 10.800 € |
Transporte (recogida en domicilio) | 210 € |
Taller (frenos + filtros + pequeñas reparaciones) | 480 € |
ITV (caducada) | 52 € |
Gestoría (transferencia a nombre del concesionario) | 85 € |
Intereses de financiación (38 días al 7%) | 78,93 € |
Coste real total | 11.705,93 € |
Si el vehículo se vende por 14.500 euros, el margen bruto aparente (precio de venta menos precio de compra) es 3.700 euros. El margen neto real (precio de venta menos coste real total) es 2.794 euros.
La diferencia de 906 euros entre los dos cálculos no es pequeña. Si el concesionario fija el precio mínimo de venta basándose en el margen aparente, puede estar vendiendo por debajo de su umbral real de rentabilidad sin saberlo.
Para el cálculo del margen REBU que va en el modelo 303, la base imponible es el precio de venta menos el precio de compra menos los gastos deducibles (transporte y reparaciones, en este caso 210 + 480 = 690 euros). Base imponible REBU: 14.500 − 10.800 − 690 = 3.010 euros. IVA a liquidar: 3.010 × 21 / 121 = 522,56 euros.
Consulta qué datos hay que anotar en el libro registro REBU por operación.
Qué gastos reducen el margen REBU y cuáles solo son deducibles como gasto del negocio
No todos los gastos del coste real reducen la base imponible del REBU. La distinción es importante para el modelo 303.
Consulta la guía completa de qué gastos reducen el margen REBU y cómo calcularlo.
Los gastos que reducen el margen REBU son el transporte del vehículo y las reparaciones (mecánicas y de carrocería). Ambos deben estar documentados con factura con la referencia del vehículo.
Los gastos que no reducen el margen REBU pero sí son deducibles como gasto del negocio son la ITV, la gestoría de la transferencia y los intereses de financiación. Estos gastos forman parte del coste real de la operación y se deducen en el IRPF o en el Impuesto de Sociedades como gasto de la actividad, pero no entran en la casilla 25 del modelo 303.
La confusión entre los dos tipos lleva a dos errores opuestos: incluir en el margen REBU gastos que no corresponde (ITV, gestoría) y olvidar deducir como gasto del negocio los que no van en el margen REBU (intereses de financiación). Los dos errores distorsionan la declaración.

Cómo registrar los gastos correctamente para que el cálculo sea fiable
El momento correcto para registrar cada gasto es cuando se produce, no al final del mes. Si la factura del taller llega hoy, hoy se anota en el expediente del vehículo con la referencia de la matrícula o el VIN. Si se espera al cierre del trimestre para hacer ese registro, es probable que falten algunas facturas o que la referencia del vehículo ya no esté clara.
Cada factura de gasto directo debe incluir la referencia del vehículo al que corresponde: matrícula o VIN. Sin esa referencia, la gestoría no puede asociar el gasto al expediente correcto y puede clasificarlo como gasto general del negocio, distorsionando el margen por operación.
Para los gastos que no tienen factura (coste de combustible propio para un traslado, una pequeña reparación pagada en efectivo con ticket), se conserva el justificante disponible y se anota el importe en el expediente con una descripción del concepto.
Lee también cómo preparar la documentación contable de cada vehículo.
Dealcar y el control del coste real por vehículo
Dealcar permite registrar todos los componentes del coste real de cada vehículo en el expediente desde el momento de la compra: precio de entrada, transporte, reparaciones, gestoría e ITV. El margen neto real se calcula automáticamente al cierre de la venta, integrando todos esos costes sin trabajo manual adicional.
Consulta también la página de facturación electrónica para concesionarios de Dealcar.
El sistema distingue automáticamente entre los gastos que reducen el margen REBU (transporte y reparaciones) y los que son deducibles como gasto del negocio, para que los totales del trimestre que recibe la gestoría ya estén correctamente clasificados.
Puedes ver cómo funciona el control de costes por vehículo en dealcar.io/software-concesionario o solicitar una demo en dealcar.io.
Preguntas frecuentes
¿Hay un límite al importe de transporte que se puede incluir en el coste real?
No hay límite legal, pero el importe debe ser razonable y estar documentado con factura. Un transporte de 800 euros para un coche de 4.000 euros puede llamar la atención en una inspección y requerir justificación adicional, aunque sea perfectamente válido si refleja el coste real del traslado.
¿Los intereses de financiación reducen el margen REBU?
No. Los intereses de la línea de stock finance o de DealFlex son un coste financiero del negocio que se deduce en el IRPF o en el Impuesto de Sociedades, pero no en el cálculo del margen REBU. Sí forman parte del coste real de la operación para calcular el margen neto del negocio, pero no de la base imponible del modelo 303.
¿Qué pasa si el coche se vende con pérdidas y el margen es negativo?
Un margen negativo en el REBU tiene base imponible cero: no hay IVA a liquidar por esa operación. El margen negativo no puede compensarse con los márgenes positivos de otras operaciones del mismo trimestre: cada operación REBU va por separado. La pérdida sí es deducible como gasto del negocio en el IRPF o en el Impuesto de Sociedades.
¿La preparación estética (lavado, pulido) entra en el coste real?
Si tiene factura de un tercero con la referencia del vehículo, sí entra en el coste real de la operación. Su deducibilidad del margen REBU específicamente no está expresamente regulada, así que la postura más prudente es incluirla en el coste real para el cálculo del margen neto pero no en la base imponible REBU. Consulta con tu asesor fiscal si el importe es significativo.
Índice
Por qué el precio de compra no es el coste real
Los gastos que sí forman parte del coste real
Los gastos que no forman parte del coste real del vehículo
Cómo calcular el coste real con un ejemplo completo
Qué gastos reducen el margen REBU y cuáles solo son deducibles como gasto del negocio
Cómo registrar los gastos correctamente para que el cálculo sea fiable
Dealcar y el control del coste real por vehículo
Preguntas frecuentes

Por qué el precio de compra no es el coste real
Un concesionario compra un coche por 11.500 euros y lo vende por 15.200 euros. El margen aparente es 3.700 euros. Pero antes de llegar al comprador final, ese coche ha acumulado 380 euros de transporte, 620 euros de taller, 95 euros de gestoría, 48 euros de ITV y 67 euros de intereses de financiación durante los 32 días que estuvo en stock. El coste real del vehículo es 12.710 euros. El margen neto real es 2.490 euros, un 33% menos de lo que parecía.
Esa diferencia no es pequeña. Multiplicada por 15 o 20 operaciones al mes, puede suponer varios miles de euros de beneficio sobrestimado que el propietario cree tener y que en realidad no existen. Tomar decisiones de compra de stock con el margen aparente en lugar del margen real lleva a pagar demasiado por vehículos que luego no generan el beneficio esperado.
Consulta también los costes ocultos de un concesionario que distorsionan el margen.
Los gastos que sí forman parte del coste real
El transporte desde el punto de compra hasta el concesionario es el primer gasto directo. Si el coche se recoge del domicilio del particular con un transportista, ese coste va al expediente del vehículo. Si lo lleva el propio propietario con su furgoneta, el coste de combustible y el tiempo también son atribuibles a esa operación aunque no haya factura de un tercero. Para coches de importación, el transporte desde el país de origen puede ser el gasto directo más significativo: entre 200 y 550 euros dependiendo del origen.
Las reparaciones mecánicas y de carrocería son el segundo gasto directo. Cualquier trabajo de taller necesario para que el coche esté en condiciones de venta entra en el coste real: cambio de frenos, neumáticos, sustitución de piezas defectuosas, reparación de daños de chapa. Cada factura de taller con la referencia del vehículo se suma al coste de entrada.
La gestoría de la transferencia a nombre del concesionario (cuando se compra a un particular) o a nombre del cliente final tiene un coste entre 60 y 150 euros dependiendo del trámite y de la gestoría. Es un gasto pequeño por operación pero constante y que debe estar en el expediente.
La ITV si el vehículo tiene la inspección técnica caducada es un coste que debe registrarse en el expediente. No es un gasto de estructura del negocio: es un coste específico de ese vehículo para que pueda circular.
Los intereses de financiación si el coche está financiado con una línea de stock finance o con DealFlex. Para un vehículo de 12.000 euros con financiación al 7% anual que tarda 45 días en venderse, los intereses son: 12.000 × 0,07 / 365 × 45 = 103,56 euros. No aparecen en ninguna factura directamente asociada al vehículo, pero son un coste real que forma parte del margen de esa operación.
Lee también qué es el floor plan y cómo calcular su coste por vehículo.
La preparación para la publicación si se contrata externamente: fotografía profesional del vehículo, limpieza a fondo antes de las fotos, acondicionamiento de interiores. Si tiene factura con referencia del vehículo, va al expediente.
Los gastos que no forman parte del coste real del vehículo
Hay gastos del negocio que afectan a la rentabilidad del concesionario pero que no son atribuibles a un vehículo concreto y que, por tanto, no forman parte del coste real de cada operación.
El alquiler del local, las cuotas de los portales de publicación, el software de gestión, las nóminas del personal, el seguro del negocio y los gastos de suministros son gastos de estructura que se reparten entre todas las operaciones del período pero que no pueden imputarse a un coche concreto. Son deducibles fiscalmente como gastos de la actividad, pero no entran en el cálculo del margen por vehículo.
La garantía comercial ofrecida al comprador tampoco forma parte del coste real del vehículo desde el punto de vista del REBU. Si se factura por separado como servicio adicional, tributa al tipo general del IVA. Si se incluye en el precio del coche, es parte del precio de venta, no del coste.
La preparación estética ligera (limpieza interior básica, desengrasado) está en una zona intermedia: si se hace con medios propios sin factura externa, no hay coste directo que registrar. Si se contrata externamente y tiene factura, puede incluirse en el expediente, aunque su deducibilidad del margen REBU no está expresamente regulada.
Lee nuestro artículo "Gastos deducibles para concesionarios de coches de segunda mano".
Cómo calcular el coste real con un ejemplo completo
Vehículo: Seat León 2019, 78.000 km, comprado a un particular.
Concepto | Importe |
|---|---|
Precio de compra al particular | 10.800 € |
Transporte (recogida en domicilio) | 210 € |
Taller (frenos + filtros + pequeñas reparaciones) | 480 € |
ITV (caducada) | 52 € |
Gestoría (transferencia a nombre del concesionario) | 85 € |
Intereses de financiación (38 días al 7%) | 78,93 € |
Coste real total | 11.705,93 € |
Si el vehículo se vende por 14.500 euros, el margen bruto aparente (precio de venta menos precio de compra) es 3.700 euros. El margen neto real (precio de venta menos coste real total) es 2.794 euros.
La diferencia de 906 euros entre los dos cálculos no es pequeña. Si el concesionario fija el precio mínimo de venta basándose en el margen aparente, puede estar vendiendo por debajo de su umbral real de rentabilidad sin saberlo.
Para el cálculo del margen REBU que va en el modelo 303, la base imponible es el precio de venta menos el precio de compra menos los gastos deducibles (transporte y reparaciones, en este caso 210 + 480 = 690 euros). Base imponible REBU: 14.500 − 10.800 − 690 = 3.010 euros. IVA a liquidar: 3.010 × 21 / 121 = 522,56 euros.
Consulta qué datos hay que anotar en el libro registro REBU por operación.
Qué gastos reducen el margen REBU y cuáles solo son deducibles como gasto del negocio
No todos los gastos del coste real reducen la base imponible del REBU. La distinción es importante para el modelo 303.
Consulta la guía completa de qué gastos reducen el margen REBU y cómo calcularlo.
Los gastos que reducen el margen REBU son el transporte del vehículo y las reparaciones (mecánicas y de carrocería). Ambos deben estar documentados con factura con la referencia del vehículo.
Los gastos que no reducen el margen REBU pero sí son deducibles como gasto del negocio son la ITV, la gestoría de la transferencia y los intereses de financiación. Estos gastos forman parte del coste real de la operación y se deducen en el IRPF o en el Impuesto de Sociedades como gasto de la actividad, pero no entran en la casilla 25 del modelo 303.
La confusión entre los dos tipos lleva a dos errores opuestos: incluir en el margen REBU gastos que no corresponde (ITV, gestoría) y olvidar deducir como gasto del negocio los que no van en el margen REBU (intereses de financiación). Los dos errores distorsionan la declaración.

Cómo registrar los gastos correctamente para que el cálculo sea fiable
El momento correcto para registrar cada gasto es cuando se produce, no al final del mes. Si la factura del taller llega hoy, hoy se anota en el expediente del vehículo con la referencia de la matrícula o el VIN. Si se espera al cierre del trimestre para hacer ese registro, es probable que falten algunas facturas o que la referencia del vehículo ya no esté clara.
Cada factura de gasto directo debe incluir la referencia del vehículo al que corresponde: matrícula o VIN. Sin esa referencia, la gestoría no puede asociar el gasto al expediente correcto y puede clasificarlo como gasto general del negocio, distorsionando el margen por operación.
Para los gastos que no tienen factura (coste de combustible propio para un traslado, una pequeña reparación pagada en efectivo con ticket), se conserva el justificante disponible y se anota el importe en el expediente con una descripción del concepto.
Lee también cómo preparar la documentación contable de cada vehículo.
Dealcar y el control del coste real por vehículo
Dealcar permite registrar todos los componentes del coste real de cada vehículo en el expediente desde el momento de la compra: precio de entrada, transporte, reparaciones, gestoría e ITV. El margen neto real se calcula automáticamente al cierre de la venta, integrando todos esos costes sin trabajo manual adicional.
Consulta también la página de facturación electrónica para concesionarios de Dealcar.
El sistema distingue automáticamente entre los gastos que reducen el margen REBU (transporte y reparaciones) y los que son deducibles como gasto del negocio, para que los totales del trimestre que recibe la gestoría ya estén correctamente clasificados.
Puedes ver cómo funciona el control de costes por vehículo en dealcar.io/software-concesionario o solicitar una demo en dealcar.io.
Preguntas frecuentes
¿Hay un límite al importe de transporte que se puede incluir en el coste real?
No hay límite legal, pero el importe debe ser razonable y estar documentado con factura. Un transporte de 800 euros para un coche de 4.000 euros puede llamar la atención en una inspección y requerir justificación adicional, aunque sea perfectamente válido si refleja el coste real del traslado.
¿Los intereses de financiación reducen el margen REBU?
No. Los intereses de la línea de stock finance o de DealFlex son un coste financiero del negocio que se deduce en el IRPF o en el Impuesto de Sociedades, pero no en el cálculo del margen REBU. Sí forman parte del coste real de la operación para calcular el margen neto del negocio, pero no de la base imponible del modelo 303.
¿Qué pasa si el coche se vende con pérdidas y el margen es negativo?
Un margen negativo en el REBU tiene base imponible cero: no hay IVA a liquidar por esa operación. El margen negativo no puede compensarse con los márgenes positivos de otras operaciones del mismo trimestre: cada operación REBU va por separado. La pérdida sí es deducible como gasto del negocio en el IRPF o en el Impuesto de Sociedades.
¿La preparación estética (lavado, pulido) entra en el coste real?
Si tiene factura de un tercero con la referencia del vehículo, sí entra en el coste real de la operación. Su deducibilidad del margen REBU específicamente no está expresamente regulada, así que la postura más prudente es incluirla en el coste real para el cálculo del margen neto pero no en la base imponible REBU. Consulta con tu asesor fiscal si el importe es significativo.





