🇪🇸 ES
🇪🇸 ES

Concesionarios: cuándo facturar con IVA y cuándo aplicar REBU

10

min read

iva vs rebu

Concesionarios: cuándo facturar con IVA y cuándo aplicar REBU

10

min read

iva vs rebu

Índice

  1. IVA general vs REBU: qué es cada régimen y en qué se diferencian

  2. Cuándo aplicar factura con IVA desglosado

  3. Cuándo aplicar REBU

  4. Ejemplo práctico: el mismo coche con IVA y con REBU

  5. Cómo afecta al comprador la elección del régimen

  6. Errores frecuentes al elegir entre IVA y REBU

  7. Cómo gestionar ambos regímenes sin errores

  8. Conclusión

  9. Preguntas frecuentes

Una de las decisiones que más dudas genera en la gestión diaria de un concesionario de coches usados es cuándo emitir una factura con IVA desglosado y cuándo aplicar el Régimen Especial de Bienes Usados (REBU). No es un detalle menor: elegir mal el régimen puede suponer pagar más impuestos de los necesarios, emitir facturas incorrectas o enfrentarse a una inspección de Hacienda.

El problema es que muchos concesionarios trabajan con ambos regímenes a la vez (porque compran coches tanto a particulares como a empresas) y no siempre tienen claro cuál corresponde en cada operación. La consecuencia habitual: se aplica REBU por defecto "porque es lo que se hace siempre", cuando en algunos casos correspondería facturar con IVA general, o al revés.

Este artículo explica de forma práctica cuándo usar cada régimen, con ejemplos numéricos que muestran el impacto real en el precio final y la rentabilidad, y los errores más habituales que conviene evitar.

IVA general vs REBU: qué es cada régimen y en qué se diferencian

Factura con IVA desglosado (régimen general)

En el régimen general, el concesionario repercute el 21% de IVA sobre el precio total de venta y lo desglosa en la factura. El comprador, si es profesional (empresa o autónomo), puede deducirse ese IVA.

Este régimen se aplica cuando el concesionario ha comprado el coche a un proveedor que le ha emitido factura con IVA desglosado: empresas de renting, flotas, otros concesionarios en régimen general o proveedores intracomunitarios. En estas operaciones, el concesionario se ha deducido el IVA soportado en la compra, por lo que debe repercutirlo al vender.

REBU (Régimen Especial de Bienes Usados)

El REBU permite al concesionario tributar solo sobre el margen de beneficio de la operación, no sobre el precio total de venta. El IVA no se desglosa en la factura y el comprador no puede deducírselo.

Se aplica cuando el coche se ha comprado a un particular o a un profesional que no ha desglosado IVA en su factura (por ejemplo, otro concesionario que vendió bajo REBU). El REBU está regulado en el artículo 135 de la Ley 37/1992 del IVA y es de aplicación voluntaria, aunque prácticamente todos los concesionarios de VO lo utilizan en las operaciones que lo permiten.

La diferencia de fondo es clara: con IVA general tributas sobre el precio total. Con REBU tributas solo sobre lo que ganas. Para operaciones con particulares, el REBU casi siempre resulta más favorable. Si quieres profundizar en los detalles del régimen, te lo explicamos en nuestra guía completa sobre REBU en la compraventa de coches de segunda mano.

Cuándo aplicar factura con IVA desglosado

El régimen general con IVA desglosado corresponde cuando se cumple alguna de estas condiciones:

El coche se compró a una empresa que emitió factura con IVA. Si compraste el vehículo a una empresa de renting (LeasePlan, ALD, Arval), a una flota corporativa o a otro concesionario que te repercutió el 21% de IVA, tú te has deducido ese IVA en la compra. Al revender, tienes que aplicar IVA al precio total de venta.

El comprador es una empresa o autónomo que necesita deducirse el IVA. Si tu cliente es un profesional que va a afectar el coche a su actividad, le interesa recibir una factura con IVA desglosado para poder deducírselo. En estos casos, aunque pudieras aplicar REBU, puede tener más sentido comercial facturar con IVA general.

Operaciones intracomunitarias. Si compras coches en otro país de la UE a un proveedor profesional con NIF-IVA, se aplica la inversión del sujeto pasivo. Al revender en España, debes facturar con IVA general.

Cuándo aplicar REBU

El REBU se aplica cuando el concesionario compra el coche a un sujeto que no ha desglosado IVA en la factura o en el documento de compra:

Compras a particulares. Es el caso más habitual. Un particular vende su coche al concesionario, firma un contrato de compraventa y el concesionario emite un recibo de compra. No hay IVA deducible en la adquisición, por lo que al revender se puede aplicar REBU.

Compras a otro concesionario que vendió bajo REBU. Si el proveedor también aplicó REBU y su factura no desglosa IVA, tú puedes seguir aplicando REBU al revender.

Retomas. Cuando un cliente particular entrega su coche como parte del pago por otro vehículo, esa retoma se documenta como compra a particular y permite aplicar REBU a la reventa posterior. Para entender bien las implicaciones fiscales de las retomas, te recomendamos consultar nuestro artículo sobre qué es el ITP en la venta de coches y cuándo aplica.

La factura REBU debe cumplir requisitos específicos: no se desglosa el IVA, debe incluir la mención legal de que la operación se acoge al régimen especial de bienes usados, y el concesionario debe mantener un libro registro separado de estas operaciones.

Ejemplo práctico: el mismo coche con IVA y con REBU

Para ver la diferencia real, tomemos un coche que el concesionario compra por 10.000 euros y vende por 13.000 euros. Margen bruto: 3.000 euros.

Con REBU:

El IVA se calcula solo sobre el margen. La base imponible es el margen entre precio de venta y precio de compra. Como el IVA está incluido dentro de ese margen, el cálculo es: base imponible = 3.000 / 1,21 = 2.479,34 euros. IVA = 520,66 euros. El cliente paga 13.000 euros en total. El concesionario tributa 520,66 euros de IVA.

Con IVA general (21%):

El IVA se aplica sobre el precio total de venta. Precio sin IVA: 13.000 euros. IVA: 2.730 euros. El cliente paga 15.730 euros. El concesionario repercute 2.730 euros de IVA (aunque se deduce el IVA soportado en la compra, si lo hubo).

La diferencia para el comprador particular es de 2.730 euros. Para un profesional que se deduce el IVA, el coste neto puede ser similar, pero para un particular el impacto es enorme. Por eso el REBU es tan relevante en las ventas a consumidores finales: permite ofrecer precios más competitivos sin sacrificar margen.

Cómo afecta al comprador la elección del régimen

La elección del régimen no solo afecta al concesionario. Tiene consecuencias directas para el comprador:

Comprador particular. Le interesa que se aplique REBU, porque el precio final es significativamente menor. Con REBU no puede deducirse el IVA, pero tampoco le importa: un particular no presenta declaraciones de IVA. Lo que le importa es lo que paga.

Comprador empresa o autónomo. Le interesa factura con IVA desglosado, porque puede deducirse ese IVA en su declaración trimestral. Si le emites una factura REBU, el precio puede parecer más bajo, pero no podrá deducir nada, y el coste real puede ser mayor que con IVA general.

Reventa posterior. Si un comprador particular adquiere un coche con REBU y luego lo vende a otro particular, esa segunda operación estará sujeta al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), no al IVA. Es un punto que conviene aclarar al cliente para evitar confusiones.

Un buen concesionario no solo elige el régimen correcto: explica al cliente por qué se factura de una forma u otra. Eso genera confianza y evita reclamaciones.

Errores frecuentes al elegir entre IVA y REBU

Aplicar REBU cuando el coche se compró con IVA deducible. Si compraste el coche a una empresa que te repercutió IVA y te lo dedujiste, no puedes aplicar REBU al vender. Es incompatible. Si lo haces, Hacienda puede reclamarte la diferencia más sanción.

No conservar el documento de compra a particulares. Para justificar que aplicas REBU, necesitas demostrar que compraste el coche sin IVA deducible. Si no tienes el contrato de compraventa firmado por el particular, pierdes la base para acogerte al régimen. Si quieres ver los errores más habituales con REBU en detalle, te lo explicamos en nuestro artículo sobre errores comunes al aplicar el REBU en concesionarios.

Desglosar el IVA en una factura REBU. Es un error grave. La factura REBU no debe llevar IVA desglosado. Incluirlo invalida la operación fiscalmente y puede generar que el comprador crea que tiene derecho a deducirse un IVA que legalmente no le corresponde.

No incluir la mención legal obligatoria. Toda factura REBU debe llevar una leyenda tipo: "Operación acogida al Régimen Especial de Bienes Usados. IVA incluido en el precio, sin derecho a deducción". Omitirla puede ser motivo de inspección.

Mezclar operaciones sin control. Muchos concesionarios trabajan con ambos regímenes, lo cual es perfectamente legal. El problema es no tener claro cuál corresponde a cada operación. Si no clasificas cada compra desde el inicio, acabas con un lío fiscal difícil de desenredar al final del trimestre. Para emitir bien cada tipo de factura, te recomendamos nuestra guía sobre cómo emitir facturas correctamente en la compraventa de vehículos usados.

Cómo gestionar ambos regímenes sin errores

La clave está en clasificar cada operación desde el momento de la compra, no en el momento de la venta. Cuando entra un coche en stock, el concesionario debe registrar de inmediato:

De quién se compró (particular, empresa, otro concesionario). Si hay factura con IVA deducible o no. Qué régimen corresponde a la reventa (REBU o general).

Si este paso se hace bien, el resto fluye: la factura de venta se emite con el formato correcto, el IVA se calcula sobre la base adecuada y el libro registro se mantiene al día.

Hacerlo manualmente con hojas de cálculo es viable si manejas 10-15 coches al mes, pero se complica rápido a medida que crece el volumen. Un sistema de gestión que clasifique automáticamente cada operación y genere la factura con el formato legal correcto (REBU o IVA general) elimina la mayoría de errores y ahorra tiempo administrativo.

En Dealcar, por ejemplo, cada operación se clasifica desde la compra. El sistema genera la factura con la mención legal correspondiente, calcula el IVA sobre el margen o sobre el total según el régimen, y asocia todo el expediente (compra, preparación, venta, factura) al vehículo. Para conocer más sobre las implicaciones fiscales cuando vendes a distintos perfiles de comprador, consulta nuestro artículo sobre las diferencias fiscales entre vender vehículos a empresas y a particulares.

Conclusión

Elegir entre IVA general y REBU no es una preferencia: depende del origen del coche y del tipo de operación. Aplicar el régimen equivocado puede suponer pagar de más, emitir facturas incorrectas o enfrentarse a sanciones. La buena noticia es que las reglas son claras una vez que se entienden, y que con un proceso ordenado desde la compra, la gestión de ambos regímenes es perfectamente manejable.

Más de 500 compraventas ya usan Dealcar para gestionar su facturación sin errores.

Desde la plataforma puedes clasificar cada operación como REBU o IVA general desde la compra, generar facturas automáticas con el formato legal correcto y mantener un control claro del margen y la fiscalidad de cada coche. Si quieres ver cómo funciona, pide una demo y te lo enseñamos gratis.

Preguntas frecuentes

¿Puedo elegir libremente entre REBU e IVA general?

No siempre. El REBU solo se puede aplicar cuando el coche se compró sin IVA deducible (a un particular o a un profesional que no desglosó IVA). Si compraste con IVA deducible, tienes que vender con IVA general. Dentro de los casos donde sí cabe REBU, la aplicación es voluntaria: puedes renunciar y facturar con IVA general, aunque rara vez conviene.

¿Qué pasa si aplico REBU en un coche que compré con IVA deducible?

Es una infracción fiscal. Hacienda puede reclamarte el IVA no repercutido, más intereses de demora y una sanción que puede oscilar entre el 50% y el 150% de la cuota no ingresada. Es uno de los errores más caros que puede cometer un concesionario.

¿El comprador puede exigirme un régimen u otro?

No puede exigirlo, pero sí puede preferirlo. Un comprador profesional te pedirá factura con IVA para poder deducírselo. Si el coche permite ambos regímenes (caso poco habitual), puedes adaptarte. Pero si solo cabe REBU, el comprador profesional debe saber que no podrá deducir el IVA de esa operación.

¿Cómo sé qué régimen aplicar en una retoma?

Si el cliente que te entrega el coche es un particular, esa compra se documenta como adquisición a particular (sin IVA deducible). Al revender ese coche, puedes aplicar REBU. Si el cliente es una empresa que te emite factura con IVA, corresponde el régimen general.

¿Qué documentación necesito para justificar el REBU ante Hacienda?

El contrato o recibo de compra firmado por el vendedor particular, con identificación completa (DNI, datos del vehículo, precio, fecha). Además, debes mantener un libro registro de operaciones REBU separado del libro general. Sin esta documentación, Hacienda puede considerar que no tienes derecho a aplicar el régimen y recalcular el IVA sobre el total de la venta.

Índice

  1. IVA general vs REBU: qué es cada régimen y en qué se diferencian

  2. Cuándo aplicar factura con IVA desglosado

  3. Cuándo aplicar REBU

  4. Ejemplo práctico: el mismo coche con IVA y con REBU

  5. Cómo afecta al comprador la elección del régimen

  6. Errores frecuentes al elegir entre IVA y REBU

  7. Cómo gestionar ambos regímenes sin errores

  8. Conclusión

  9. Preguntas frecuentes

Una de las decisiones que más dudas genera en la gestión diaria de un concesionario de coches usados es cuándo emitir una factura con IVA desglosado y cuándo aplicar el Régimen Especial de Bienes Usados (REBU). No es un detalle menor: elegir mal el régimen puede suponer pagar más impuestos de los necesarios, emitir facturas incorrectas o enfrentarse a una inspección de Hacienda.

El problema es que muchos concesionarios trabajan con ambos regímenes a la vez (porque compran coches tanto a particulares como a empresas) y no siempre tienen claro cuál corresponde en cada operación. La consecuencia habitual: se aplica REBU por defecto "porque es lo que se hace siempre", cuando en algunos casos correspondería facturar con IVA general, o al revés.

Este artículo explica de forma práctica cuándo usar cada régimen, con ejemplos numéricos que muestran el impacto real en el precio final y la rentabilidad, y los errores más habituales que conviene evitar.

IVA general vs REBU: qué es cada régimen y en qué se diferencian

Factura con IVA desglosado (régimen general)

En el régimen general, el concesionario repercute el 21% de IVA sobre el precio total de venta y lo desglosa en la factura. El comprador, si es profesional (empresa o autónomo), puede deducirse ese IVA.

Este régimen se aplica cuando el concesionario ha comprado el coche a un proveedor que le ha emitido factura con IVA desglosado: empresas de renting, flotas, otros concesionarios en régimen general o proveedores intracomunitarios. En estas operaciones, el concesionario se ha deducido el IVA soportado en la compra, por lo que debe repercutirlo al vender.

REBU (Régimen Especial de Bienes Usados)

El REBU permite al concesionario tributar solo sobre el margen de beneficio de la operación, no sobre el precio total de venta. El IVA no se desglosa en la factura y el comprador no puede deducírselo.

Se aplica cuando el coche se ha comprado a un particular o a un profesional que no ha desglosado IVA en su factura (por ejemplo, otro concesionario que vendió bajo REBU). El REBU está regulado en el artículo 135 de la Ley 37/1992 del IVA y es de aplicación voluntaria, aunque prácticamente todos los concesionarios de VO lo utilizan en las operaciones que lo permiten.

La diferencia de fondo es clara: con IVA general tributas sobre el precio total. Con REBU tributas solo sobre lo que ganas. Para operaciones con particulares, el REBU casi siempre resulta más favorable. Si quieres profundizar en los detalles del régimen, te lo explicamos en nuestra guía completa sobre REBU en la compraventa de coches de segunda mano.

Cuándo aplicar factura con IVA desglosado

El régimen general con IVA desglosado corresponde cuando se cumple alguna de estas condiciones:

El coche se compró a una empresa que emitió factura con IVA. Si compraste el vehículo a una empresa de renting (LeasePlan, ALD, Arval), a una flota corporativa o a otro concesionario que te repercutió el 21% de IVA, tú te has deducido ese IVA en la compra. Al revender, tienes que aplicar IVA al precio total de venta.

El comprador es una empresa o autónomo que necesita deducirse el IVA. Si tu cliente es un profesional que va a afectar el coche a su actividad, le interesa recibir una factura con IVA desglosado para poder deducírselo. En estos casos, aunque pudieras aplicar REBU, puede tener más sentido comercial facturar con IVA general.

Operaciones intracomunitarias. Si compras coches en otro país de la UE a un proveedor profesional con NIF-IVA, se aplica la inversión del sujeto pasivo. Al revender en España, debes facturar con IVA general.

Cuándo aplicar REBU

El REBU se aplica cuando el concesionario compra el coche a un sujeto que no ha desglosado IVA en la factura o en el documento de compra:

Compras a particulares. Es el caso más habitual. Un particular vende su coche al concesionario, firma un contrato de compraventa y el concesionario emite un recibo de compra. No hay IVA deducible en la adquisición, por lo que al revender se puede aplicar REBU.

Compras a otro concesionario que vendió bajo REBU. Si el proveedor también aplicó REBU y su factura no desglosa IVA, tú puedes seguir aplicando REBU al revender.

Retomas. Cuando un cliente particular entrega su coche como parte del pago por otro vehículo, esa retoma se documenta como compra a particular y permite aplicar REBU a la reventa posterior. Para entender bien las implicaciones fiscales de las retomas, te recomendamos consultar nuestro artículo sobre qué es el ITP en la venta de coches y cuándo aplica.

La factura REBU debe cumplir requisitos específicos: no se desglosa el IVA, debe incluir la mención legal de que la operación se acoge al régimen especial de bienes usados, y el concesionario debe mantener un libro registro separado de estas operaciones.

Ejemplo práctico: el mismo coche con IVA y con REBU

Para ver la diferencia real, tomemos un coche que el concesionario compra por 10.000 euros y vende por 13.000 euros. Margen bruto: 3.000 euros.

Con REBU:

El IVA se calcula solo sobre el margen. La base imponible es el margen entre precio de venta y precio de compra. Como el IVA está incluido dentro de ese margen, el cálculo es: base imponible = 3.000 / 1,21 = 2.479,34 euros. IVA = 520,66 euros. El cliente paga 13.000 euros en total. El concesionario tributa 520,66 euros de IVA.

Con IVA general (21%):

El IVA se aplica sobre el precio total de venta. Precio sin IVA: 13.000 euros. IVA: 2.730 euros. El cliente paga 15.730 euros. El concesionario repercute 2.730 euros de IVA (aunque se deduce el IVA soportado en la compra, si lo hubo).

La diferencia para el comprador particular es de 2.730 euros. Para un profesional que se deduce el IVA, el coste neto puede ser similar, pero para un particular el impacto es enorme. Por eso el REBU es tan relevante en las ventas a consumidores finales: permite ofrecer precios más competitivos sin sacrificar margen.

Cómo afecta al comprador la elección del régimen

La elección del régimen no solo afecta al concesionario. Tiene consecuencias directas para el comprador:

Comprador particular. Le interesa que se aplique REBU, porque el precio final es significativamente menor. Con REBU no puede deducirse el IVA, pero tampoco le importa: un particular no presenta declaraciones de IVA. Lo que le importa es lo que paga.

Comprador empresa o autónomo. Le interesa factura con IVA desglosado, porque puede deducirse ese IVA en su declaración trimestral. Si le emites una factura REBU, el precio puede parecer más bajo, pero no podrá deducir nada, y el coste real puede ser mayor que con IVA general.

Reventa posterior. Si un comprador particular adquiere un coche con REBU y luego lo vende a otro particular, esa segunda operación estará sujeta al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), no al IVA. Es un punto que conviene aclarar al cliente para evitar confusiones.

Un buen concesionario no solo elige el régimen correcto: explica al cliente por qué se factura de una forma u otra. Eso genera confianza y evita reclamaciones.

Errores frecuentes al elegir entre IVA y REBU

Aplicar REBU cuando el coche se compró con IVA deducible. Si compraste el coche a una empresa que te repercutió IVA y te lo dedujiste, no puedes aplicar REBU al vender. Es incompatible. Si lo haces, Hacienda puede reclamarte la diferencia más sanción.

No conservar el documento de compra a particulares. Para justificar que aplicas REBU, necesitas demostrar que compraste el coche sin IVA deducible. Si no tienes el contrato de compraventa firmado por el particular, pierdes la base para acogerte al régimen. Si quieres ver los errores más habituales con REBU en detalle, te lo explicamos en nuestro artículo sobre errores comunes al aplicar el REBU en concesionarios.

Desglosar el IVA en una factura REBU. Es un error grave. La factura REBU no debe llevar IVA desglosado. Incluirlo invalida la operación fiscalmente y puede generar que el comprador crea que tiene derecho a deducirse un IVA que legalmente no le corresponde.

No incluir la mención legal obligatoria. Toda factura REBU debe llevar una leyenda tipo: "Operación acogida al Régimen Especial de Bienes Usados. IVA incluido en el precio, sin derecho a deducción". Omitirla puede ser motivo de inspección.

Mezclar operaciones sin control. Muchos concesionarios trabajan con ambos regímenes, lo cual es perfectamente legal. El problema es no tener claro cuál corresponde a cada operación. Si no clasificas cada compra desde el inicio, acabas con un lío fiscal difícil de desenredar al final del trimestre. Para emitir bien cada tipo de factura, te recomendamos nuestra guía sobre cómo emitir facturas correctamente en la compraventa de vehículos usados.

Cómo gestionar ambos regímenes sin errores

La clave está en clasificar cada operación desde el momento de la compra, no en el momento de la venta. Cuando entra un coche en stock, el concesionario debe registrar de inmediato:

De quién se compró (particular, empresa, otro concesionario). Si hay factura con IVA deducible o no. Qué régimen corresponde a la reventa (REBU o general).

Si este paso se hace bien, el resto fluye: la factura de venta se emite con el formato correcto, el IVA se calcula sobre la base adecuada y el libro registro se mantiene al día.

Hacerlo manualmente con hojas de cálculo es viable si manejas 10-15 coches al mes, pero se complica rápido a medida que crece el volumen. Un sistema de gestión que clasifique automáticamente cada operación y genere la factura con el formato legal correcto (REBU o IVA general) elimina la mayoría de errores y ahorra tiempo administrativo.

En Dealcar, por ejemplo, cada operación se clasifica desde la compra. El sistema genera la factura con la mención legal correspondiente, calcula el IVA sobre el margen o sobre el total según el régimen, y asocia todo el expediente (compra, preparación, venta, factura) al vehículo. Para conocer más sobre las implicaciones fiscales cuando vendes a distintos perfiles de comprador, consulta nuestro artículo sobre las diferencias fiscales entre vender vehículos a empresas y a particulares.

Conclusión

Elegir entre IVA general y REBU no es una preferencia: depende del origen del coche y del tipo de operación. Aplicar el régimen equivocado puede suponer pagar de más, emitir facturas incorrectas o enfrentarse a sanciones. La buena noticia es que las reglas son claras una vez que se entienden, y que con un proceso ordenado desde la compra, la gestión de ambos regímenes es perfectamente manejable.

Más de 500 compraventas ya usan Dealcar para gestionar su facturación sin errores.

Desde la plataforma puedes clasificar cada operación como REBU o IVA general desde la compra, generar facturas automáticas con el formato legal correcto y mantener un control claro del margen y la fiscalidad de cada coche. Si quieres ver cómo funciona, pide una demo y te lo enseñamos gratis.

Preguntas frecuentes

¿Puedo elegir libremente entre REBU e IVA general?

No siempre. El REBU solo se puede aplicar cuando el coche se compró sin IVA deducible (a un particular o a un profesional que no desglosó IVA). Si compraste con IVA deducible, tienes que vender con IVA general. Dentro de los casos donde sí cabe REBU, la aplicación es voluntaria: puedes renunciar y facturar con IVA general, aunque rara vez conviene.

¿Qué pasa si aplico REBU en un coche que compré con IVA deducible?

Es una infracción fiscal. Hacienda puede reclamarte el IVA no repercutido, más intereses de demora y una sanción que puede oscilar entre el 50% y el 150% de la cuota no ingresada. Es uno de los errores más caros que puede cometer un concesionario.

¿El comprador puede exigirme un régimen u otro?

No puede exigirlo, pero sí puede preferirlo. Un comprador profesional te pedirá factura con IVA para poder deducírselo. Si el coche permite ambos regímenes (caso poco habitual), puedes adaptarte. Pero si solo cabe REBU, el comprador profesional debe saber que no podrá deducir el IVA de esa operación.

¿Cómo sé qué régimen aplicar en una retoma?

Si el cliente que te entrega el coche es un particular, esa compra se documenta como adquisición a particular (sin IVA deducible). Al revender ese coche, puedes aplicar REBU. Si el cliente es una empresa que te emite factura con IVA, corresponde el régimen general.

¿Qué documentación necesito para justificar el REBU ante Hacienda?

El contrato o recibo de compra firmado por el vendedor particular, con identificación completa (DNI, datos del vehículo, precio, fecha). Además, debes mantener un libro registro de operaciones REBU separado del libro general. Sin esta documentación, Hacienda puede considerar que no tienes derecho a aplicar el régimen y recalcular el IVA sobre el total de la venta.

Continue reading

Related blogs

Anuncio de coche con precio: guía para poner el valor correcto a un coche de segunda mano.

Cómo poner precio a un coche de segunda mano

El precio de salida es la decisión que más impacto tiene en la venta de tu coche. Te explicamos cómo fijarlo con datos, qué factores suben o bajan el valor y qué estrategia seguir para vender rápido sin regalar tu vehículo.

Anuncio de coche con precio: guía para poner el valor correcto a un coche de segunda mano.

Cómo poner precio a un coche de segunda mano

El precio de salida es la decisión que más impacto tiene en la venta de tu coche. Te explicamos cómo fijarlo con datos, qué factores suben o bajan el valor y qué estrategia seguir para vender rápido sin regalar tu vehículo.

Coche en venta en Milanuncios: guía para vender rápido, evitar estafas y conseguir mejor precio

Vender coche en Milanuncios: ventajas y riesgos

Milanuncios es uno de los portales con más tráfico en España para vender coches. Pero volumen de usuarios no siempre significa buen resultado. Te explicamos cómo funciona, qué puedes esperar y cuándo te conviene buscar otra opción.

Coche en venta en Milanuncios: guía para vender rápido, evitar estafas y conseguir mejor precio

Vender coche en Milanuncios: ventajas y riesgos

Milanuncios es uno de los portales con más tráfico en España para vender coches. Pero volumen de usuarios no siempre significa buen resultado. Te explicamos cómo funciona, qué puedes esperar y cuándo te conviene buscar otra opción.

Alternativas a Compramostucoche para vender tu coche: compara opciones y consigue el mejor precio

Alternativas a Compramostucoche

Si estás buscando opciones más allá de Compramostucoche para vender tu coche, hay varias alternativas con modelos distintos. Te explicamos cómo funciona cada una, qué precio puedes esperar y cuál te conviene según tu situación.

Alternativas a Compramostucoche para vender tu coche: compara opciones y consigue el mejor precio

Alternativas a Compramostucoche

Si estás buscando opciones más allá de Compramostucoche para vender tu coche, hay varias alternativas con modelos distintos. Te explicamos cómo funciona cada una, qué precio puedes esperar y cuál te conviene según tu situación.

Venta de coche entre particulares: acuerdo seguro y pago en mano

Pasos para vender un coche entre particulares (2026)

Vender tu coche a otro particular implica gestionar todo el proceso tú mismo: precio, anuncio, visitas, negociación, pago y trámites. Te explicamos los pasos en orden para que no se te escape nada.

Venta de coche entre particulares: acuerdo seguro y pago en mano

Pasos para vender un coche entre particulares (2026)

Vender tu coche a otro particular implica gestionar todo el proceso tú mismo: precio, anuncio, visitas, negociación, pago y trámites. Te explicamos los pasos en orden para que no se te escape nada.